Cómo las finanzas embebidas están impulsando el futuro de la movilidad en América Latina
2 de febrero de 2026
Una transformación invisible está ocurriendo en toda América Latina. El futuro de la banca está yendo más allá de las cuentas tradicionales y entrando en la infraestructura digital de nuestro mundo físico. Para el sector de la movilidad, esto significa que los recorridos por autopistas y las paradas en estaciones de servicio se están convirtiendo en la nueva frontera de las finanzas digitales.
Las principales plataformas de movilidad ya no tienen que conformarse con ser simples proveedores de servicios. Al integrar la banca digital directamente en sus aplicaciones, pueden gestionar transacciones complejas y aumentar la lealtad de los clientes. Ya sea en un desplazamiento diario o en operaciones logísticas complejas, la banca moderna es más eficaz cuando es invisible.
Puntos clave
Crecimiento del mercado: Se estima que las finanzas embebidas en América Latina alcanzarán los 20 mil millones de dólares para 2027, según Juniper Research, con el sector de movilidad como uno de los principales impulsores de la adopción B2B y B2C.
Cambio regulatorio: Las soluciones de pago automático para peajes y estacionamientos están pasando de ser complementos deseables a convertirse en infraestructura esencial, especialmente con nuevas regulaciones en países como Brasil que exigen vouchers 100% digitales para el transporte de carga.
Opciones de pago modulares: Las empresas de movilidad ahora pueden ampliar sus ofertas de cuentas con opciones prepago y pospago sin necesidad de construir toda la infraestructura de pagos digitales desde cero.
Alto rendimiento sin carga operativa: Las herramientas bancarias digitales de nueva generación permiten a las marcas gestionar transacciones de alto volumen y baja latencia a través de miles de puntos de contacto, como estaciones de servicio y cabinas de peaje.
Opciones colaborativas: Las plataformas cloud-native también ofrecen la agilidad necesaria para lanzar soluciones “white-label” o “co-branded”, aumentando la lealtad tanto de conductores individuales como de flotas corporativas.